Valgur: la nueva revelación del vintage pop mexicano
12 febrero, 2018 | por Martina Leduc

 

La música ha estado muy presente desde temprana edad entre los hermanos Elizabeth y Hugo Valdivieso, originarios de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. Comenzaron en la iglesia evangélica antes de la adolescencia y más tarde incursionaron en los terrenos de la música comercial, de la cual no tuvieron una agradable experiencia. Grabaron un primer disco y prácticamente quedaron enlatados.

 

Ambos son artistas de la música con amplio talento y destello creativo desde que tenían escasos 8 años de edad. Elizabeth, quien es Licenciada en Ciencias de la Comunicación, obtuvo la beca para composición “María Grever” en 2010 y en 2012 una mención honorífica como compositora por parte de la Fonoteca Nacional. Es la voz y compositora de Valgur. Hugo, por su parte, es un músico multiinstrumentista, Licenciado en Producción Musical. Aquel primer disco tiene por nombre Trébol, con un sonido más encasillado en el pop radial. Su música y lírica se caracterizan por incluir elementos de la cultura y la lengua zapoteca.

 

Ahora en este 2018, tras una emocionante renovación estética y sonora, han comenzado una nueva etapa como Valgur que los perfila, desde ya, como la nueva revelación de la música independiente mexicana. Para ello han lanzado el video de “Zapandú” (dirigido por el talentoso Jaime Martínez, pionero del .gif en México), primer tema de su próximo disco que verá luz muy pronto. “Queremos quitarnos el estigma de ser una banda tradicional oaxaqueña. Buscamos que la gente conozca el lado weird pop de la tradición y de la cultura zapoteca, que en ocasiones es formal y con muchas reglas”, explica Elizabeth, mitad del proyecto, sobre este nuevo comienzo.

De eso y más nos habla Elizabeth en esta entrevista. Esto es Valgur, el dueto de vintage tradicional weird pop que tienes que conocer en este 2018. Ya, ahora.

 

Elizabeth, mitad de Valgur. Foto: La Mano Santa.

Elizabeth Valdivieso, voz y compositora, mitad de Valgur. Foto: La Mano Santa.

 

 

¿Qué trae para ustedes esta nueva etapa musical?

Con el primer disco todo sucedió de manera inesperada, hace diez años. Yo, Elizabeth, tenía algunas canciones que había compuesto en la infancia/adolescencia, y un día decidimos grabarlas de forma casera bajo la producción de alguien más. Jamás imaginamos que se volverían populares en la red. Posteriormente, un management de la Ciudad de México nos contactó y firmamos un contrato por varios años, del cual fuimos víctimas. La distribución de ese disco la perdimos (situación que nos da exactamente lo mismo), y muchas veces nos forzaron a hacer cosas en contra de nuestra voluntad creativa. Afortunadamente, el año pasado terminó el contrato y desde entonces trabajamos en algo propio, un nuevo álbum siendo totalmente nosotros mismos y de manera independiente. “Zapandú” es un nuevo comienzo.

 

¿Qué nos pueden contar sobre el primer track de esta nueva etapa, “Zapandú”?

El año pasado decidimos movernos de la Ciudad de México (nuestro lugar de residencia por ya 7 años) a nuestro natal Juchitán, Oaxaca; para adentrarnos en la temática que queríamos abordar en el disco, y la primera investigación dio como resultado “Zapandú”. Instalamos un pequeño estudio en casa de nuestros abuelos, al lado de un gran árbol de chicozapote. Las voces y baterías las grabamos en el estudio de un amigo en la Ciudad de México.

 

¿Cómo se dio lo de trabajar con Jaime Martínez en la dirección del video?

Nos gusta su trabajo, es uno de los fotógrafos de moda más consolidados del país. Lo último que supimos de él fue el trabajo que realizó para M.I.A. y decidimos buscarlo para dirigir “Zapandú”. Él, de manera muy amable, aceptó.

 

¿Cuál es el rumbo que quieren tomar en esta nueva etapa? 

Queremos explorar nuevos mercados, interactuar con público nuevo, quitarnos el estigma de una banda tradicional oaxaqueña. Buscamos que la gente conozca el lado “weird pop” de la tradición y de la cultura zapoteca, que en ocasiones es formal y con muchas reglas. Queremos que sepan que la nueva generación zapoteca está haciendo otras cosas, creando para otras audiencias que no son solo las tradicionales. Y sí, “Zapandú” es la introducción al nuevo álbum.

 

¿Qué significa “Zapandú”?

Zapandú es una palabra en zapoteco, que en español significa Chintul; una planta de origen mexicano que nace en los pantanos del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. Al triturar las raíces del Zapandú las mujeres zapotecas se perfumaban, y se cuidaban el cabello. Es una fragancia natural. Con Zapandú pretendemos revivir la feminidad, los antiguos rituales de la mujer zapoteca y la tradición oral de los pueblos originarios.

 

¿De qué manera ha influenciado la cultura Oaxaqueña en su música?

Esta es nuestra verdad, nuestra raíz. Nacimos y crecimos en un hogar tradicional, con abuelos y padres hablantes del zapoteco, y es inevitable no pertenecerle. Los juchitecos siempre sentimos un gran orgullo por nuestra tierra. Hoy en día, la industria mainstream solo quiere generar dinero a base de temas que giran en torno al amor, utilizando la estética sonora de la música tradicional, pero carecen de contenido. Creemos que hacer música con raíces demanda estar documentado.

 

¿Qué otras novedades vienen para Valgur en los próximos meses?

Pronto viene un nuevo sencillo con su video. Después del segundo sencillo, publicaremos la primera mitad del disco.

 

Hugo Valdivieso, multiinstrumentista, mita de Valgur.

Hugo Valdivieso, multiinstrumentista y compositor. La otra mitad de Valgur.

 

¿Tienen planes de presentarse en vivo pronto?

Por el momento estamos enfocados en la producción del album. Pero el 27 de abril ofreceremos un adelanto en el Foro del Tejedor, en la Ciudad de México.

 

Por último, mencionen 5 cosas de la vida que más los inspiran a componer música.

Música. Libros. Cine. Las nuevas tecnologías. Juchitán.

 

¿Algo más para terminar?

¡QUE EL GOBIERNO NO SE HAGA WEY Y CUMPLA TODO LO QUE PROMETIÓ PARA LA RECONSTRUCCIÓN DE JUCHITÁN, OAXACA DESPUÉS DEL SISMO DEL 7 DE SEPTIEMBRE!