Trementina: electricidad y emoción
27 febrero, 2017 | por hugoletras

 

En Valdivia llueve casi todo el tiempo. El clima de esta ciudad chilena, ubicada frente al indomable e inmenso océano del Pacífico, no deja hacer mucho más allá de lo habitual, de las cosas comunes. Las cosas que hace todo el mundo al levantarse. En ese recóndito lugar localizado casi en el fin del mundo, la Patagonia, sólo queda contar las gotas de lluvia y soñar. Soñar con que algún día desaparecerán para siempre. Pero no.

 

Si se quiere hacer algo trascendental no basta con sólo respirar, hay que sonar. Porque en Valdivia también llueve ruido. Debajo de ese clima inmisericorde hay notas de fuzz, de potente distorsión que viaja por el espacio y el tiempo, que llega hasta la piel y desata electricidad. Electricidad y emoción. Eso es lo que sucede con Trementina, el grupo chileno que podremos ver en vivo por primera vez en México en el NRMAL 2017 que se llevará a cabo en el  11 y 12 de marzo en CDMX.

 

La joven banda de shoegaze y pop electrizante que comenzó como cuarteto, luego como terceto y ahora nuevamente como un potente cuarteto, recién estrenó su tercera grabación titulada 81o, la cual saldrá el 24 de marzo en formato vinilo y casete.

 

A propósito de esto y de que también actuarán en el SXSW, en una abundante gira estadounidense que durará al rededor de un mes, platicamos vía virtual con la vocalista del grupo, Vanessa, quien nos contó todo sobre los inicios precarios de la banda en 2013; de sus primeras grabaciones caseras realizadas en una habitación y bajo la imparable lluvia de su natal Valdivia -ahora están instalados en Santiago de Chile-, así como de lo que viene para ellos al ser una de las nuevas bandas fichadas por Burger Records en Estados Unidos (sabemos que en marzo llegará también Burger Records Latam a Latinoamérica para instalarse en Chile).

 

Es el sonido fluorescente y ensoñador que ha venido para invadirnos de felicidad electrizante. Esto es la pesadilla más melódica que podrás vivir dentro del noise pop de la nueva era. Esto es Trementina.

 

Trementina-entrevista-One Heap Wonder

 

¿Qué es lo primero que hay que saber de la banda?

 

Que somos completamente autodidactas e independientes. El proyecto de Trementina ha sido un proceso de aprendizaje bastante integral para nosotros, sin saber nada de música hemos logrado parar un proyecto sin ayuda absoluta, gracias a las ganas que hemos puesto en esto.

 

¿Desde cuándo están juntos como Trementina y qué cambios ha habido en todo este tiempo?  

 

Trementina existe desde el año 2013 en Valdivia, Chile, básicamente como Lucas, Cristóbal y Vanessa. Desde 2013 a principios de 2016, contamos con el acompañamiento en la batería de Simón Cárdenas, un amigo que se la jugó en un momento que fue crucial encontrarlo para, básicamente, poder existir, ya que sin el, Trementina era solo un proyecto virtual.

 

Él tuvo que seguir proyectos propios a partir de marzo de el año pasado, por lo que al terminar de componer lo que es 810, (nuestro nuevo álbum que será lanzado el mes de marzo) nos encontrábamos ya hace varios meses sin baterista. Tuvimos la suerte, nuevamente, de tropezarnos con alguien que se intereso en el proyecto y que cuenta con una formación musical sólida, desde donde aporta tremendamente, Andrés Yáñez.

 

 

¿Cómo se conocieron y de qué forma surgió la banda?

 

Lucas y Cristóbal se conocieron por amigos en común y tuvieron una amistad instantánea. Yo (Vanessa) los conocí en una fiesta, poco después de que ellos se conocieran. De hecho esa misma semana nos juntamos inmediatamente a intentar hacer música en un parque con los instrumentos que podíamos transportar… AHAH… Naturalmente esa inquietud perduró en el tiempo, sobre todo en una ciudad donde hay poco que hacer y llueve 365 días al año, Valdivia.

 

Hicimos canciones, Lucas aprendió a grabar, y con una interfaz de dos canales, un amplificador a transistores y un micrófono prestado grabamos un EP, que dos meses después de haber subido a internet el primer demo, fue lanzado en Japón por Vinyl Junkies. Fue absolutamente genial para nosotros. Somos de un pueblo donde nada ocurre, que queda a 12 horas de la única gran ciudad en Chile.

 

Ver que gracias a internet algo absolutamente lejano se volvía real, nos llenamos de energía para tomar seriamente el proyecto, dejar la universidad y mudarnos a una ciudad grande a aprender y trabajar lo que queremos hacer con nuestra vida. Ahí comenzó la banda.

 

¿De dónde les viene el gusto por el ruido dulce y las melodías electrizantes?

 

La música ha sido una manera de comunicación durante estos años, donde hemos ido explorando y dándole forma y espacio a los puntos de convergencia que sacian nuestros gustos y caracteres que se distancian bastante entre sí. Necesitábamos encontrar ese lugar dulce y agradable en el caos y la energía de la juventud. Por lo que más que un gusto en concreto y en conjunto, es un espacio que hemos logrado y compartido.

 

 

¿Cómo ven la movida independiente actual en Santiago de Chile?

 

Nosotros no somos Santiaguinos, somos de una ciudad a 12 horas al sur, por lo que realmente no sabemos mucho como eran las cosas antes de que decidiéramos incrustarnos en ellas. Al menos en los 3 años que llevamos aquí, y de existencia, hemos notado una proliferación de bandas y escenas que han conquistando público. Igualmente hay sellos independientes y festivales que han encontrado en este aumento de oferta y publico independiente, un espacio para crecer y expandirse.

 

Definitivamente este es un momento de crecimiento y renovación donde en respuesta a la falta de espacios, de apertura en los “círculos musicales” y variedad, los músicos comenzaron a abrir sus propios espacios y discursos. Sin embargo, aún resulta difícil realizar  eventos que tengan una curaduría más novedosa y “arriesgada” para el gusto tradicional chileno, lo que es realmente necesario para que músico y espectador puedan nutrirse y crecer como espectáculo y demanda, respectivamente.

 

¿Qué nos pueden contar sobre las grabaciones que han lanzado hasta ahora?

 

Son un par de experimentos absolutamente caseros. Brillant Noise, nuestro primer EP, fue grabado en la habitación de Cristobal, en Valdivia. Era bastante pequeña, por lo que teníamos que estar arriba de la cama mientras grabábamos. Hay algunos ruidos de “cállenseee” camuflados en medio. Este EP fue nuestro primer acercamiento a la música, y por lo mismo, una muestra bastante rudimentaria pero honesta de lo que somos. Nuestras influencias se notan, pero estamos orgullosos de aquellos.

 

Comenzamos la banda porque somos de un lugar alejado del mundo, la música que nos gusta no se escuchaba en nuestro país y la única forma de ver una banda shoegaze en vivo, era hacer una. En esas canciones puedes saber todo lo que éramos y queríamos en ese momento, por que nuestro trabajo va de la mano con nuestra vida. Lo que queda grabado es lo que surge y fluye.

 

810 es nuestro nuevo trabajo, que será lanzado este mes de marzo por Burger Records. Para grabarlo nos recluimos durante un par de meses, entre otoño e invierno, en una casa de campo entre el valle y la montaña, cerca de Valdivia, nuestra lluviosa ciudad. Al comenzar el proceso quedamos sin baterista, por lo que tuvimos que replantearnos la forma de componer y de proyectar nuestro show, ya que no sabíamos si contaríamos con percusiones.

 

Nos planteamos trabajar otra vez con el ruido, pero esta vez DESDE el ruido; el ruido amorfo y agresivo como base, desde el cual comenzamos un trabajo individual, donde cada uno añadía su experimento personal. Armamos gran parte del disco a partir de elementos que al separarse suenan disonantes entre sí.

 

 

¿Qué expectativas tienen de su próxima visita a México?

 

Es nuestra primera vez en México, y la verdad es que estamos bastante motivados con el hecho de tocar frente a un público con una industria mucho más desarrollada que la nuestra, definitivamente será un gran aprendizaje, el público mexicano es un juez con el que queremos bailar.

 

¿Y sobre el Festival NRMAL, qué es lo que más les emociona de tocar allí?

 

Como te decía, nos interesa conocer al público mexicano, la retroalimentación es muy importante en todo tipo de arte, y es bueno exponerse a nuevos públicos para hacer crecer tu propuesta. Además, llevamos un tiempo siguiendo los line up del NRMAL, ya que cuenta siempre con una parrilla de nuevas propuestas a las que vale la pena seguir. Nos sentimos muy halagados de ser parte de un festival al que nos gustaría poder asistir año a año.

 

 

Sabemos que también van al SXSW de Austin, Texas. ¿Qué más viene para ustedes en esta gira?

 

Este año lanzamos nuevo álbum, por lo que estaremos bastante tiempo de tour, promocionando nuestro nuevo trabajo y aprovechando conocer nuevos escenarios. Estaremos aproximadamente un mes de gira por diferentes partes de EEUU, próximamente anunciaremos oficialmente dónde, cuando, qué y por qué.

 

Por último, háblennos sobre las cosas que hacen cuando no están tocando o componiendo música y de las cosas imprescindibles para llevar en un tour…

Generalmente estamos ideando formas de pagar la renta, divirtiéndonos junto a nuestros amigos, andando en bicicleta, comprando verduras y cachureos en la feria o respondiendo entrevistas. Fuera de lo técnicamente necesario, creo que nada. Una maletita vacía es lo mejor para cualquier viaje y cualquier mente.