RAKTA: vértigo sónico y expansión
30 enero, 2017 | por Martina Leduc

Foto de portada: Mateus Mondini

 

Tres chicas y una aplastante fuerza sónica. Atmósferas rotundas que se arremolinan en tus oídos. El punk llevado a niveles extrasensoriales. La belleza del caos a punto de caer. El ruido como segunda voz. Así es RAKTA, el poderoso trío de chicas originario de Sao Paulo que visitará México por primera vez como parte del line-up del NRMAL 2017 el 11 y 12 de marzo en la Ciudad de México. El grupo recién tocó en Japón y Estados Unidos, donde ya cuentan con una buena base de fans.

 

“Nuestra manera de destruir es construyendo, utilizando nuestra energía para transformar de forma efectiva. Ser una banda de chicas es maravilloso, con todos sus desafios y glorias”, expresa Paula Rebellato, vocalista y tecladista de la banda completada por Carla Boregas (bajo) y Nathalia Viccari (batería).

 

La energía de la que habla Paula es básicamente la que generan con su música. Apenas les basta un bajo, batería, teclados y efectos vocales para expandir todo a su alrededor. El sonido profundo e hipnótico que elaboran estas tres chicas brasileñas no tiene límites ni comparación. Es oscuro y enigmático. Poderoso.

 

RAKTA-one heap wonder

 

RAKTA, que en sánscrito significa “rojo”, comenzó como un cuarteto a finales del 2011. Tras la salida de Laura, la guitarrista, el grupo continuó sin ese elemento que al final le imprimió un sonido distintivo y con mayores posibilidades creativas. Así han permanecido hasta ahora, con la salida de su segunda grabación, titulada paradójicamente III, a través de Iron Lung Records (Estados Unidos), Nada Nada Discos/ Dama da Noite Discos (Brasil) y Dê o Fora (España). A propósito de su próxima visita a México charlamos de manera virtual con Paula, la portavoz responsable de ese hermoso vértigo llamado RAKTA.

 

Comencemos por el principio. ¿Cómo surgió la banda? 

 

La banda nació a finales de 2011 de forma muy natural y espontánea. No todas nos conocíamos, lo que nos impulsó fue la diversión y la curiosidad de ver lo que podría suceder de eso.

 

¿Desde un principio buscaron ser un trío de chicas agitando sus instrumentos?

 

No. No sabíamos lo que buscábamos. Y lo seguimos descubriendo mientras caminamos, abiertas para las adaptaciones necesarias.

 

Hablemos sobre sus grabaciones. ¿Cuántas han realizado hasta ahora?

 

Tenemos dos LP’S, (S/T y III), tres 7” (S/T, RAKTA EM TRANSE – mezcla de Rakta con Cadáver em Transe – e INTENÇÃO), un CD (discografia lanzada por Mouse Records de Japón) y tenemos distintas cassettes que hicimos para nuestro tour, con grabaciones en vivo, como la de SESC POMPÉIA.

 

 

¿Qué hay sobre la más reciente, III? ¿Alguna historia para contar?

 

Ese fue nuestro primer disco como un trío. Así que Laura salió del grupo, quedamos un tiempo sin tocar y sin grabar nada. Nathalia se fue a vivir a Argentina, y yo (Paula) y Carla seguimos tocando con nuestros proyectos paralelos.

 

Cuando Nathalia vino a Brasil, nos juntamos y empezamos el disco. Al principio fue todo muy raro, desconocido, sin la guitarra… Una gran novedad que nos impulsó a otras formas creativas y creo que funcionó muy bien. No teníamos mucho tiempo, así que fue una loucura. Pero sí, lo logramos. Y estamos contentas con el resultado

 

¿Para ustedes, como mujeres, qué tanta importancia tiene el ruido y la distorsión en el contexto de la creación artística? 

 

Para nosotras, como personas que crean, creo que la importancia muchas veces es la no importancia. No tiene que ser comprendido, ni por nosotras y tampoco por los que nos escuchan. ¿Queremos perturbar? ¿Queremos decir algo? ¿Queremos explotar? ¿Queremos evocar? ¿Transportar? ¿Matar? ¿Hacer vivir? ¿Queremos exorcizar todo el concepto de musica y armonía? Queremos muchas cosas, igual no queremos nada con el ruido.

 

¿Cómo es ser una banda de chicas en Brasil?

 

Si hablamos del machismo, eso hay por todos los lados. Sea como una banda o no. Claro que ya sentimos eso en determinadas ocasiones, como por ejemplo con algunos técnicos de sonidos, algunas casas de show, etc. Ya hace mucho que dejé de creer que en la “escena independiente” no habría esos tipos de actitudes. Una gran ilusión; la gente puede ser mierda en cualquier lugar.

 

La sensación muchas veces de tener que atestar las cosas con más firmeza que los hombres, por ejemplo, eso también sucede. Igual, creo que nosotras somos humildes cuando no sabemos de algo y no tenemos problema en pedir ayuda cuando lo necesitamos. Nos gusta tratar las relaciones por igual. Eso esperamos de las personas y es en esta actitud que nos posicionamos. Nuestra manera de destruir es construyendo, utilizando nuestra energía para transformar de forma efectiva. Ser una banda de chicas es maravilloso, con todos sus desafios y glorias.

 

 

Sabemos que en el 2016 estuvieron de gira por Estados Unidos y Japón. ¿Cómo fue la experiencia?

 

Increíble. 3 mundos y culturas muy distintas; la nuestra, Estados Unidos y Japón en menos de 3 meses. Fue como una mezcla de películas de Harmony Korine, Jodorowsky y Chris Marker, para mí. Queremos volver a Japón.

 

Y ahora en México, ¿qué expectativas tienen?

 

Estamos muy animadas en conocer México y el festival! Carla y yo nos quedaremos por más tiempo en México para conocer todo lo que sea posible. Tengo ganas de hablar con la gente, conocer la cultura, la música, la comida, la historia…

 

¿Alguna banda o bandas del NRMAL 2017 que tengan muchas ganas de ver?

 

Si, yo tengo muchas ganas de ver Black Devil Disco Club, Brian Jonestown, Psychic TV, Liquidarlo Celuloide… Hay muchos artistas nuevos para mí en el festival, así que muy bien.

 

¿Qué es lo que más les llama la atención de conocer de México?  

 

Las ruinas antiguas, festivales locales de cultura, las playas…

 

¿Bandas mexicanas que conozcan?

 

Creo que no. Que mierda. Tocamos con el grupo Muerte en un festival en Los Angeles y son muy buenos.

 

¿Qué podemos esperar de su show en el NRMAL 2017?

 

Mucha energía.

 

¿De qué manera deseas terminar esta entrevista?

 

Hay una poetisa mexicana que me gusta mucho, se llama Iliana Godoy. Eso es un trecho de un poema suyo: “Arde el mar, ceden todas las puertas. No hay casa que detenga el avance del fuego ni ceniza que borre el furor de la sangre.”

Gracias por la entrevista y ¡nos vemos pronto!