Camille Mandoki: el lenguaje de las vibraciones
16 septiembre, 2016 | por hugoletras

Un río en calma. Una cascada. El viento que sacude la copa de los árboles. La nada que camina en silencio. La expansión del vacío bajo el sol. Todo al mismo tiempo. La música de Camille Mandoki, entre clásica, etérea y experimental, es un poco así. Es un ir y venir de sensaciones inexplicables; a veces grises, a veces de un extraño color que estalla por dentro. Como una cascada. Como un río en calma, inquietante.

Camille Mandoki (hija del director de cine Luis Mandoki) es una artista como pocas en la Ciudad de México, de donde es originaria. Su talento vocal y compositivo combina opera clásica con elementos de la música atonal y experimental contemporánea, así como un dejo de pop barroco.

A sus 24 años es ya una experimentada creadora de emociones sonoras que lo mismo se ha presentado en el Festival MUTEK que en pequeñas salas de arte. Toca el piano y canta con dejo profundo, además de implementar procesos electrónicos basados en la improvisación. Su principal característica musical es el vacío y la melancolía, sonorizados con una abrazadora belleza abstracta. El lenguaje de las vibraciones.

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Recién estrenó su disco debut We Used To Talk For Hours vía Static Discos, en el que recapitula algunas de sus canciones -diez en total- compuestas entre 2013 y 2015. Pequeños paisajes introspectivos y oníricos que nos llevan de paseo por la insoportable levedad del ser.

 

En esta entrevista, Camille nos entrega algunas pistas para entender sus composiciones, llenas de susurros, abstracciones y experiencias contemplativas. Porque, sí, estamos acostumbrados a hablar por horas.

 

¿Qué significa para ti hacer música?

No sé bien qué signifique. Simplemente es lo que hago.

¿Cuál fue tu primer contacto con los sonidos y desde cuándo compones?

Compongo desde los 18 ó 19 años. Mi primer contacto con el sonido, al menos que tenga muy presente, fue en el Áshram en el que crecí parte de mi infancia. Habían programas de horas y horas, los mantras son hermosos, repetitivos e inmersivos  A mí me prestaban un harmonio. Lo toqué de los 4 a los 10 años. Después lo tuve que regresar. Quiero comprarme uno.

¿Cómo describes la experiencia de crear música?

La experiencia cambia todo el tiempo. Es, más bien, darte a los cambios, a lo inesperado o a lo más obvio, a veces.

Tu nuevo álbum tiene un título muy literario. Háblanos un poco sobre ello…

¿Sí? No lo pensé así. Estuve pensando en un nombre mucho tiempo y nada más no lo encontraba. Un día me vino esa frase a la cabeza y me hizo click. Es una frase que escucho y me resuena a todo lo que siento que es el disco.

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Tapa de We Used To Talk For Hours (Static Discos, 2016). Ilustración por Camille Mandoki.

¿Cómo se dio la selección de estos 10 tracks grabados entre 2013 y 2015?

Los escogimos entre Ejival y yo. Fue un proceso largo. Le empecé a mandar tracks en 2013, creo. Espero no estar confundiendo fechas aunque es lo de menos. Él fue muy paciente conmigo y me acompañó mucho en el proceso y eventualmente me ayudó a tomar una decisión. Fue muy importante para mí su presencia.

¿Qué nos puedes decir sobre el arte del disco hecho por ti?

Me da mucha paz dibujar líneas y más líneas. Son dibujos que sacamos de cuadernos míos. Los escogimos entre Ejival, Fax y yo.

¿Consideras que la evolución musical que has tenido en todo este tiempo ha sido más emocional que sensorial? ¿O ambas?  

Creo que ambas. Creo que una no se escapa de la otra.

Cuéntanos más sobre tu formación musical y desde cuándo compones tus propios temas…

Desde los 19 años, creo. No sé. Hacía tonterías desde antes. No tengo mucha formación como tal, pero he ido aprendiendo sobre la marcha. Me ayuda que soy impaciente y que muchas personas muy chingonas me han compartido su talento y conocimiento. También tuve un maravilloso maestro de piano y canto.

¿Qué instrumentos tocas en vivo y cuál de ellos consideras que te representa más?

He tocado en vivo sintetizadores, piano, guitarra, voz, y también trabajo con procesos electrónicos. Aunque realmente soy muy mala instrumentista. Sólo me gusta mucho complicarme. Componer al piano es algo que me encanta. La voz la considero la más representativa.

¿Qué sigue para ti después de este lanzamiento? ¿Hay planes de llevarlo al directo?

Ahorita estoy concentrada en dos discos colaborativos y un par de proyectos cinematográficos. Intento nunca dejar de trabajar en cosas que me emocionen y con gente que me rete y ahorita tengo mucho de eso. Pero por lo mismo tengo mucho trabajo que terminar y mi energía y atención están en eso ahorita y nada más. Cuando termine esto, espero estar en chinga con algo más.

¿Con llevarlo al directo te refieres a tocarlo en vivo? Si sí, la respuesta es que este disco lo he estado tocando en vivo durante años, aunque no siempre las canciones tal cuál, sí los procesos de los cuales nacieron las canciones. Tengo planes de seguir tocando.

¿Las 5 cosas que más te inspiran o mueven a crear música?

No sé realmente. Más bien necesito crear. Casi nunca trabajo inspirada. Trabajo por necesidad. Si no creo algo nuevo un día, sea música o comida, siento que me muero. Para mí es muy rutinario. Sí hay épocas que deja de ser rutinario y se convierte en algo más cercano a un ritual, y suele ser en los momentos de duelo. Pero eso es lo más cercano a la inspiración que he sentido, y es más parecido al vómito.

Por último, ¿qué haces cuando no estás pensando en música?

La verdad es que muy poco. Lo normal, pues. Pero sí le dedico mucho rato a esto. Me divierte mucho.